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Ver PDF “Zeta”, el primer héroe ciudadano de La Paz: Miniserie televisiva de educación ciudadana para la prevención de riesgos

Introducción

    Este documento forma parte de la iniciativa “Sistematización de herramientas para la Gestión de Riesgo” del proyecto regional DIPECHO “Fortalecimiento para la Reducción del Riesgo de Desastres (RRD) en América del Sur a través de una mayor promoción de las prioridades del Marco de Acción de Hyogo en los niveles locales, nacionales y regionales”, que implementa la UNISDR con el apoyo técnico del CRID.

    El “Zeta” se constituye en la primera miniserie de cultura ciudadana del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz (GAMLP), diseñada en el marco del Proyecto “Construyendo resiliencia a desastres de origen natural en el municipio de La Paz – Bolivia”, financiado por la Dirección General de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Comisión Europea DG ECHO, en el ámbito de implementación del VII Plan de Acción de DIPECHO en América del Sur y ejecutado por el consorcio OXFAM, PNUD, HelpAge International y FUNDEPCO.

    Antecedentes

    El objetivo principal del proyecto “Construyendo resiliencia a desastres naturales en el municipio de La Paz” buscaba contribuir a incrementar la preparación para desastres y las capacidades de respuesta en la ciudad de La Paz, en la medida en que el estudio sobre gestión de riesgos realizado por Natthan (2010) concluyó que los riesgos y desastres en La Paz no son socialmente visibles, es decir, no son percibidos, notados o reportados con respecto a su magnitud, ya que, generalmente, no son considerados como un problema para la población.

    El riesgo –sostiene el estudio– tiende a ser subestimado, minimizado o negado, tanto por las personas expuestas, como por los líderes de barrio y la Alcaldía; las personas no entienden los riesgos y sus implicaciones a cabalidad.

    Del mismo modo, el estudio sobre resiliencia a los desastres naturales realizado por Salamanca (2010) estableció que la población no sabe qué hacer antes, durante o después de un desastre. En el primer caso, la recomendación fue informar y sensibilizar a la población respecto del riesgo como una construcción social que requiere también una respuesta social. En el segundo caso, la investigación recomendó utilizar las redes sociales existentes para proporcionar capacitación y promover mecanismos de organización para estar preparados ante un desastre.

    Así, en asocio con el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz (GAMLP), las agencias Oxfam, HelpAge, PNUD y el socio FUNDEPCO llevaron a cabo reuniones inter-institucionales para identificar áreas de experticia y de complementariedad para construir un vínculo fuerte y así abordar las demandas del GAMLP para ayudar a incrementar la resiliencia en La Paz. Juntos elaboraron un proyecto con el objetivo de establecer la base para

    una cultura de resiliencia incorporando a la estrategia municipal de cultura ciudadana el método de reducción de riesgo de desastres.

    De otra parte, el componente de cultura ciudadana existe en el municipio de La Paz desde 2001, cuando se lanzó el Programa Cebras como un mecanismo de educación vial, introduciendo el personaje de la “cebra” para enseñar a usar los pasos de peatón y así aportar a la disminución de la problemática en las calles[1]. El tema fue cobrando importancia y en 2007 el Concejo Municipal decidió apoyar cuatro ordenanzas (normas destinadas a regir las relaciones entre el municipio y los ciudadanos) sobre ruido, vialidad, manejo de basura y consumo de alcohol con procesos de educación.

    En 2010 el cambio de autoridad implicó también un importante giro en el enfoque hacia una gestión más centrada en la ciudadanía y, en este contexto, el tema de riesgos y atención a desastres cobró también una nueva coyuntura al ser reconocido por la nueva administración como un elemento clave de la gestión.

    Estos elementos, sumados al mega deslizamiento que la ciudad vivió en febrero de 2011, mostraron la pertinencia de sumar agendas e iniciativas entre instituciones para abordar con fuerza el tema de reducción de riesgo de desastres utilizando medios y métodos que no se habían usado antes.

    Asumiendo la potencialidad de la cultura ciudadana como herramienta para el cambio social, en marzo de 2011 el consorcio conformado por OXFAM, PNUD, HelpAge y FUNDEPCO propuso al gobierno municipal incluir el tema del riesgo como un quinto pilar de la estrategia de cultura ciudadana y construir juntos una propuesta para acceder a los fondos del VII Plan de Acción DIPECHO.

    Logrado este apoyo financiero se articuló un nuevo programa de comunicación, participación ciudadana y educación. De esta manera, el Zeta se constituye en la primera miniserie televisiva de educación ciudadana para la prevención de riesgos.

     


    [1] El programa se inició con 40 jóvenes provenientes de instituciones como Ecos por Bolivia, Rotarac, asociaciones de lustrabotas, guías scout y tramitadores ediles que tenían la misión de concientizar a conductores y peatones acerca del uso de los “pasos cebra” o peatonales circulando sobre los mismos utilizando un traje de cebra. En 2005 esta actividad consolidó el proyecto y dio pie a la creación de la Dirección de Cultura Ciudadana. En este mismo año el programa realizó tareas de capacitación en gestión de riesgos a estudiantes de colegios del casco urbano y central y de colegios en laderas identificadas como zonas de alto riesgo.

Concepción

Los desafíos de la construcción de una miniserie televisiva urbana son múltiples. Quizá el más im­portante, además de conocer la ciudad y com­prender en qué consiste la gestión municipal, es entender qué es y qué quiere la ciudad.

Se partió de la idea de que los hábitos de cuidado de la ciudad están relacionados con la apropiación que se tiene de ella y del hecho de que en las ciudades metropolitanas –fruto de su crecimiento acelerado– confluyen ciudadanos de diferentes orígenes conformando una población heterogénea. En el caso de La Paz, además de las distintas prácticas culturales, la diversidad (1.800.000 habi­tantes entre las ciudades de La Paz y El Alto) se expresa en formas particulares de uso de la ciudad.

En este contexto, para lograr el cambio de hábitos que requiere una ciudad más ordenada, armónica, compartida y que sea fuente de bienestar para todos y todas, es necesario que los habitantes paceños y no

paceños que viven en la ciudad desarrollen un sentido de propiedad y de cultura ciudadana[1], a través de mecanismos de identificación con ella.

Origen de “El Zeta”

La miniserie pretendía llegar con especial énfasis a la población juvenil, que es mayoritaria en La Paz, por ser el grupo poblacional en el que más se puede incidir en cultura ciudadana dada su receptividad al cambio. Porque no tienen las ideas ni los hábitos tan fijados. Por su parte, las cebras son una marca de La Paz, de la personalidad de la ciudad, el personaje intrínseco a la estrategia de cultura ciudadana. Se pensó que el protagonista de la miniserie debía ser una cebra y se empezó a construir indagando qué hay debajo de la figura de la cebra… Así, recogiendo la letra Z, el nombre del protagonista –El Zeta– surgió como una continuación del Programa“Zebra”.

 


[1] El concepto de cultura ciudadana se define en el Plan de Desa­rrollo Formar Ciudad de la Alcaldía de Bogotá, como el “conjunto de costumbres, acciones y reglas mínimas compartidas que generan sentido de pertenencia, facilitan la convivencia urbana y conducen al respeto del patrimonio común y al reconocimiento de los derechos y deberes ciudadanos”. Alcaldía Mayor de Santa Fe de Bogotá D.C., Formar Ciudad, Bogotá, s.f., pág. 464.  

Elaboración

Objetivo de la miniserie

Educar y sensibilizar a la población sobre los valores y actitudes que determinan una buena convivencia en la ciudad, mostrando ejemplos de comportamiento positivo y negativo, y apelando, cuestionando y reflexionando acerca de las actitudes de respeto y falta de respeto en la convivencia cotidiana.

Mediante historias de ficción, el “Zeta” muestra el comportamiento de los habitantes de La Paz en su cotidiano vivir. La premisa central de su producción es construir una ciudad más ordenada, segura, limpia y sin riesgos. Su personaje principal, Zeta, es un joven optimista cuyo compromiso es mejorar la ciudad con su comportamiento, de esta manera se convierte en el superhéroe ciudadano de La Paz.

A través del slogan “dos minutos bastan para ser un héroe”, el mensaje que el protagonista pretende compartir es que ser héroes ciudadanos toma muy poco tiempo y esfuerzo y que al cuidar la ciudad mediante actitudes de buena ciudadanía, en contextos donde otros hacen lo contrario, todos podemos ser héroes y heroínas siendo distintos.

La miniserie busca también promover cambios de hábitos ciudadanos bajo las premisas de respeto por el otro, respeto por la ciudad, ejercicio de ciu­dadanía activa, conocimiento y cumplimiento de normas, obligaciones y derechos ciudadanos, in­terculturalidad, derecho a la diferencia, participa­ción ciudadana, cultura de la información y pro­yección de lo que queremos como ciudad para el 2040[1].

Trama y mensajes

La miniserie televisiva además de educar y sensi­bilizar pretende entretener para que el mensaje cautive y sea fácil de comprender. La trama gira alrededor de una familia, un barrio, una ciudad, un héroe. Entre ellos se generan enfrentamientos, situaciones humorísticas, intentos de lucha diaria con el caos de la ciudad y una historia de amor.

La diversidad y características de los personajes permite encarar prioridades municipales como la situación de las personas que habitan zonas de alto riesgo, seguridad ciudadana, deficientes ser­vicios de transporte público y la preparación ante desastres.

Los mensajes que se transmiten incitan a una toma de posición sobre los temas planteados a través de marcas de lenguaje verbal y gestual que pueden ser imitados y reproducidos en la vida diaria.

Dado que el tema de riesgo exige participación ciudadana, responsabilidad individual y familiar, los mensajes se refieren a cómo una acción parti­cular puede contribuir al riesgo general, que no se trata de echar la culpa a la alcaldía, o contentarse con que la desgracia viene de Dios y por eso es inevitable. El mensaje es que la desgracia también puede suceder por la acumulación de errores, por ejemplo, de remojar la ladera, tirar el agua al ce­rro, construir en lugares prohibidos, es decir, de lo que hacemos.

Los personajes

Partiendo de la vivencia de vecinos que habitaban la zona deslizada en febrero de 2011 (uno de los más trágicos eventos adversos registrados en la ciudad) y de otros que moran en zonas de alto riesgo, el Zeta, Lucas, Clara, Margarita, Nina, Da­vid, El Dólar, Lucindo, Caro, Gloria, Freddy y Teo son los personajes que construyen historias que orientan, educan, cuestionan y sensibilizan a la ciudadanía sobre distintos temas, principalmente sobre cómo prevenir el riesgo.

Ciclos y difusión de la miniserie

La miniserie está compuesta por cuatro temporadas de ocho capítulos, difundida en los principales medios televisivos, radiales y escritos de la ciudad de La Paz.4 Mediante acuerdos institucionales, es también emitida en circuitos televisivos cerrados en instalaciones del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz[2], en la Terminal de Buses de la ciudad, en cadenas de supermercados, salas de cine y entidades bancarias.

La primera temporada, estrenada en septiembre de 2011, tuvo como principal temática la prevención de riesgos, incidiendo en la actitud negativa de “construir como sea y donde sea” y luego justificar la misma con un “es que…”. Por ello, sus episodios estuvieron enfocados en inundaciones y deslizamientos ocurridos en terrenos, asentamientos y construcciones de viviendas en lugares no seguros, como las laderas de Villa San Rosario –barrio donde viven los protagonistas de la serie– y otros.

La segunda temporada, emitida el primer trimestre de 2012, estuvo enfocada en situaciones vinculadas a los problemas de tráfico y vialidad.

La tercera temporada abordó el tema la cultura de la prevención, criticando la actitud negativa de pensar sólo en el “ahorita” y promoviendo la preparación ante los desastres.

La cuarta temporada, en etapa de producción y que será difundida en diciembre de 2012, abordará la reducción de riesgos de desastres con énfasis en el tema pluvial de la ciudad.

La construcción narrativa

Los guiones

La construcción de los guiones es el trabajo na­rrativo en el que tienen que verse plasmados los contenidos concretos y cuidadosamente elegidos.

El procedimiento[3]  consiste en la construcción de una narrativa principal de la que salen los guiones que estructuran el material audiovisual final. Cada temporada tiene una temática central a partir de la cual se realiza un trabajo de investigación que aportará los elementos para la construcción de la historia[4].

Esta narrativa se estructura en tres niveles: 1. la línea temática (el contenido general que debe transmitirse); 2. línea de la trama (la realidad de los personajes); 3. la línea interna (las motivaciones, intereses y sentimientos de los personajes)[5].

Las historias juegan con elementos de la coti­dianidad que permiten que los televidentes se reconozcan: “que nos cuenten un cuento y que sea nuestro, que lo que veamos lo reconozcamos, nos afecte, ésa es la base, presentar la temática en forma de historia”[6].

Visualización de malas prácticas

En el tratamiento de los guiones se intenta revelar el uso de muletillas o de malas prácticas, es decir poner el espejo en la cara. Se expone la “cultura del atajo”, que es la que practicamos cuando “aprovechamos”, saltamos las reglas “solo una vecesita” o cuando justificamos el retraso por que“había mucho tráfico”.

En la producción se utilizan ideas fuerza que per­miten trabajar una situación concreta cuando se genera la escena, estas ideas organizan los conte­nidos y permiten manejar la temática de manera natural, en contextos y situaciones reales.

Construcción y descripción de los personajes

La construcción de los personajes de la miniserie tiene un fuerte referente con la realidad, surge de personas posibles y cotidianas, que pueden ser re­conocibles. La manera de lograr que la ciudadanía tome conciencia de la necesidad de respetar el en­torno es poner en escena las consecuencias de no hacerlo, generando identificación con personajes que encarnan las problemáticas de la ciudad.

Para contextualizar la temática de riesgos se traba­jó con personajes de ladera, familias de clase media baja y un barrio específico. Los personajes que producen la tensión son el Zeta, joven idealista que tiene obsesión por pelear contra el irrespeto a la ciudad, y Nina, que al contrario es pesimista, negativa, escéptica, no cree en la posibilidad de cambio.

El conjunto de personajes creados refleja la varie­dad de personalidades y culturas que hay en la ciudad:

Zeta. Bachiller en su año “sabático”, mientras de­cide qué hacer con su vida se incorpora al grupo de las cebras a educar a los conductores anónima­mente.

Vale. Hermana del Zeta, creada para tratar el tema de la basura y el manejo ambiental, es una niña muy consciente del tema medioambiental.

Clara. Mamá del Zeta. Chola comerciante que trae su mercadería de la China. Sus clientes la llaman la “Ñusta de oro”. Líder nata, orgullosa, práctica, sin pelos en la lengua.

David. Papá del Zeta. Originario del oriente del país. Chofer de bus, con ideas innovadoras sobre el transporte público.

Don Lucindo. Abuelo del Zeta. Creado para retra­tar actitudes arraigadas como la improvisación. Albañil, carpintero, relojero, electricista, plomero… todo lo hace a ojo de buen cubero.

Lucas. Joven de clase media alta, egresado de un prestigioso colegio privado pero tiene muy claro en qué país vive. Estudia Economía en la universi­dad privada y Literatura en la universidad pública.

Gloria. Mamá de Lucas. Mujer de clase media que estudió Ingeniería Química pero con el paso de los años se quedó en casa para criar a sus dos hijos.

Freddy. Padre de Lucas. Economista, trabaja en una ONG. Lucha con un serio problema con el alcohol, que le ha costado su matrimonio y, por mu­chos años, estar distanciado de su hijo.

Margarita. Chola originaria del altiplano. Es el personaje femenino fuerte que ayuda a decir las cosas a través de un programa de televisión ficti­cio dentro de la miniserie. A raíz del mega deslizamiento perdió su vivienda y fue cobijada por su hermana.

Nina. Hija de Clara. Estudiante de Literatura. Le gustan los cómics. Es fuerte de carácter y tiene una actitud pesimista ante la ciudad, la gente y las cosas.

El Dólar. Chofer de una línea de minibús, fanático del fútbol, poco obediente de las reglas de tránsi­to. Competencia de David.

Caro. Joven productora de televisión segura de sí misma y determinada. Logró lo que muchas perso­nas de su edad añoran, independencia económica y autonomía para tomar sus propias decisiones.

Teo. Antropóloga europea que vive en Bolivia hace mucho. Le molesta que le digan gringa. Ha­bla tres idiomas nativos y conoce mucho la cultura boliviana.


[1] En referencia al Plan de Desarrollo Municipal que el gobierno mu­nicipal está trabajando con visión de largo plazo, denominado Plan La Paz 2040.

[2] Canal 4 RTP, Canal 24, Canal UNITEL, Canal 36 Cadena A, Canal 9 ATB y Multivisión televisión por cable; Radio PLAY, Radio STEREO 97, Radio FM La Paz, Radio DESEO, Radio Erbol, Radio Gigante, Radio Sa­lesiana, Radio QHANA, Radio Melodía, Radio Metropolitana y Radio Mundial; periódicos La Razón, Página 7 y El Diario

[3] El procedimiento que aquí se describe refleja el trabajo realizado por la productora de la miniserie, Verónica Córdoba.

[4] Al inicio del programa OXFAM y FUNDEPCO brindaron asistencia técnica para el manejo de contenidos sobre la temática de riesgos. Sin embargo, también hubo investigación de campo para los elementos puntuales: se entrevistó a técnicos de la Dirección Especial de Gestión Integral de Riesgos del GAMLP, se entrevistó a los damnificados del megadeslizamiento y a los jefes de campamento, además de revisar documentos institucionales al respecto

[5] En otros casos el procedimiento es al contrario, se definen y es­tructuran los personajes, y los contenidos se adaptan a éstos. En el caso del Zeta, los temas estaban dados, los personajes se fueron cons­truyendo en función de ellos.

[6] En otros casos el procedimiento es al contrario, se definen y es­tructuran los personajes, y los contenidos se adaptan a éstos. En el caso del Zeta, los temas estaban dados, los personajes se fueron cons­truyendo en función de ellos.

Uso

“EL ZETA”EN TV, radio, prensa y redes sociales

La diversificación de “El Zeta”: de tv a radio, comic y Facebook

Aunque el programa nació como miniserie televisiva, buscando incrementar su impacto, se diversificó a radio, prensa y redes sociales. En prensa el formato elegido fue el comic para llegar a los jóvenes y la radio para llegar a los mayores que están en el minibús, en el mercado, en la tienda.

En la radio se difunde el programa “El Sartenazo” conducido por Clara, uno de los personajes de la serie de TV y madre de El Zeta, quien profundiza los temas que se presentan en los episodios televisivos. El programa recibe llamadas telefónicas teatralizadas basadas en casos verdaderos, situación por la que el personaje goza del respeto de todos.

El comic, por el formato y los medios en los que se presenta –diarios de circulación nacional–, genera expectativa. La trama del comic resalta la lucha entre el bien y el mal, el caos, la fuerza del orden y el respeto, saliendo victorioso el caos pero con la esperanza de que nuevos héroes retomen la batalla para que pueda reinar de nuevo el orden y el respeto. Nina, en la serie televisiva, es la dibujante de los comics, de esta manera se crea un nexo en­tre los tres formatos.

Con el objetivo de crear una interacción entre los personajes y la población para hablar de los temas tratados en los episodios, la miniserie, el programa radial y el Zeta en formato comic tienen una cuenta Facebook que da a los seguidores la posibilidad de participar en concursos, recibir adelantos, noticias y genera retroalimentación.

La miniserie del “Z” se ha integrado también al Programa Escolar de Cultura Ciudadana. Los ac­tores de la miniserie, en el rol de educadores municipales, visitan todas las escuelas públicas de la ciudad mostrando los episodios de la miniserie, pero además enseñando y proveyendo información sobre preparación ante desastres, aclarando dudas y consultas a los estudiantes. 

  • Microprogramas TELEVISIVOS: 8 programas de 2 minutos cada uno
  • Microprogramas RADIALES: 8 programas de 2 minutos cada uno
  • Folletos de COMIC: 8 números coleccionables de 8 páginas cada uno

Replicabilidad y sostenibilidad

Impacto, resultados y replicabilidad

De todas las acciones diseñadas y planificadas como parte del proyecto “Construyendo resiliencia a desastres de origen natural en el municipio de La Paz – Bolivia”, la miniserie televisiva El Zeta, fue la más exitosa, sus objetivos y resultados se cumplieron superando las expectativas. Aunque fue diseñado para una sola temporada, en diciem­bre de 2012 El Zeta difundirá su cuarta emisión.

Debido a su impacto, la miniserie que se inició con recursos del Proyecto DIPECHO y de contraparte del gobierno municipal de La Paz, en el camino sumó otros financiamientos y actualmente cuenta con varias agencias interesadas en financiar próximas temporadas y una posible película.

El tema de riesgo le dio un valor agregado a la estrategia de cultura ciudadana. De una parte en el trabajo con la sociedad civil, de otra, dado el estilo de la miniserie de contar historias cotidianas en lugar de enseñar conceptos, el tratamiento del tema desde la perspectiva de la prevención le proporcionó nuevas posibilidades de desarrollo y planteó un alcance mayor.

La alcaldía paceña se apropió de la idea de cons­truir una cultura ciudadana de prevención y del Zeta para trabajar nuevas temáticas en el futuro. Efectivamente, son las alianzas público-privadas las que permiten generar mayor impacto y en muchas ocasiones las que garantizan la sostenibilidad de las acciones.

Adaptar experiencias

El Gobierno Municipal de La Paz asumió la educa­ción ciudadana como política pública aprendiendo de la experiencia colombiana. Sin embargo, a diferencia de ésta, que había desarrollado el concepto técnico y luego implementado sus programas, el municipio paceño después de una década de llevar a cabo acciones de educación ciudadana con mucha persistencia y siempre de acuerdo a las necesidades de la gestión, busca brindarle un cuerpo teórico conceptual a este ejercicio, con la ventaja de años de experiencia y aprendizaje, diversidad de acciones, programas ambiciosos en marcha y mucho reconocimiento de la población; la cebra, ícono de la educación ciudadana en La Paz, es hoy un personaje querido, positivo y ejemplar.

Los procesos, por lo tanto, pueden seguir caminos diversos pero las experiencias exitosas y positivas deben ser compartidas y transferidas. Lo importante es su adaptación pertinente y contextualizada. El Zeta es un ejemplo de herramienta exitosa para la prevención de riesgos de desastre y para la construcción de resiliencia ante desastres naturales.