Herramienta:

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Introducción

    El proyecto “Comunidades resilientes preparadas para enfrentar inundaciones, sequías e incendios forestales en las regiones tropicales de Bolivia” DIPECHO VII, se ha desarrollado buscando como objetivo general reducir la vulnerabilidad de la población en un conjunto de áreas sensibles a desastres en Bolivia, y como objetivo específico apoyar estrategias que fortalezcan la resiliencia y la capacidad de las comunidades e instituciones para mitigar y responder a desastres, (inundaciones, sequías e incendios forestales). Para ello ha implementado un conjunto de estrategias, una de las cuales ha sido la de capacitar a la comunidad educativa para que elaboren Planes de Emergencia Escolar, herramienta que contribuye a mejorar la capacidad de los/as niños/as escolares para prepararse, responder a desastres, y sensibilizar al resto de los miembros de la comunidad educativa sobre la preparación para desastres y la adaptación al cambio climático.

    La herramienta se destaca por haber sido aplicada en áreas geográficas del trópico con distintas realidades. Por un lado regiones con ecosistemas  en los cuales las amenazas tienen diferente prioridad: inundaciones, incendios, vientos y tempestades, con sistemas productivos que recorren desde sistemas agro silvopastoriles (ganadería) a agricultura tradicional e intensiva, pesca y fruticultura. Con aspectos sociales caracterizados por una población pobre y vulnerable tanto indígena como campesina, de vivencia rural y también cercana a zonas periurbanas de ciudades intermedias, como Yapacaní y Villa Tunari.

    La realización de  Planes de Emergencia Escolar en diferentes contextos ha exigido que su implementación se adecue a esas diferentes realidades, con un conjunto de prácticas, técnicas, y otros elementos, todos dentro la temática educativa en la Gestión de reducción de riesgos y el desarrollo de capacidades de prevención. Esta característica ha brindado la oportunidad y las potencialidades para extraer lecciones aprendidas de técnicas, métodos y otros elementos  hacia la generación de un modelo metodológico que tenga la propiedad de ser adaptable a contextos diferentes, capitalizando así la experiencia.

     

    Metodología.

    Como aproximación teórica conceptual, sin que esta indique un camino rígido sino una guía para el proceso metodológico, se asume que la sistematización es aquella interpretación crítica de una o varias experiencias, que a partir de su ordenamiento y reconstrucción, descubre o explicita la lógica del proceso vivido, los factores que han intervenido en dicho proceso, cómo se han relacionado entre sí, y por qué lo han hecho de ese modo”[1]

    Se tomó en cuenta que:

    • Es un proceso con un itinerario. En el que interesa tanto el mismo proceso como el resultado.
    • Es participativo. Los/as participantes en la experiencia son sujetos de la sistematización. Por lo que se debe tener el cuidado de velar más que con quién participar, en qué grado deben participar. Existiendo  confianza entre los actores involucrados.
    • Es un ordenamiento. Existe una organización con base a un orden lógico de los hechos; recupera la memoria histórica y de contexto; revisa críticamente las prácticas como procesos históricos y dinámicos.
    • Análisis e interpretación.  Se objetiviza lo subjetivo. Se reflexiona,  se vuelve a pensar, equilibra las variables cuantitativas y cualitativas.
    • Es un aprendizaje y conocimiento útil. Se aprende de la propia experiencia práctica y se  incorpora en nuestras prácticas.
    • Se difunde y comparte. La información organizada de lecciones aprendidas debe ser socializada a varios niveles.

    Las preguntas orientadoras para establecer el objetivo, eje y por tanto la metodología fueron:

    Para qué queremos sistematizar  (¿Cuál es el objetivo y resultado que se quiere obtener? ¿Qué es lo que se quería lograr?, ¿Cómo se quería lograr?, ¿Qué es lo que se ha logrado?, ¿Cómo se ha logrado?, ¿Cuáles son las razones por las cuales ha habido diferencias entre los objetivos propuestos y los logrados, entre el “cómo” propuesto y el “cómo” aplicado, ¿Qué hemos aprendido de este análisis y que no sabíamos ya?

    Es así que la metodología empleada por la consultoría fue planteada en función a los objetivos específicos propuestos en los términos de referencia y se adecuó a los criterios y lógica de trabajo de la institución que solicitó el servicio, incorporando las sugerencias institucionales en el diseño de estrategias y criterios metodológicos de la sistematización.

    El objetivo general fue:

    Sistematizar  el proceso de aplicación de la herramienta “planes escolares de emergencia” en los municipios de Urubichá; Ascensión de Guarayos, El Puente, Yapacaní, Puerto Villarroel, Chimoré, Villa Tunari para que puedan ser utilizados en las zonas de trabajo de Save the Children y de los miembros del consorcio.

    El Objeto de sistematización fue: Los Planes de Emergencia Escolar

    El eje de sistematización fue: El proceso seguido en los diferentes contextos para su replicabilidad.

    En especial se tomó en cuenta en cada instrumento utilizado y en el proceso de reflexión los diferentes enfoques o miradas solicitados, es decir Género; Interculturalidad; Derechos de la niñez.



    [1] Oscar Jara. Para sistematizar experiencias.

Concepción

Los Planes de Emergencia Escolar entendemos[1] como el producto de la planificación de la Comunidad Educativa[2], para prevenir, mitigar y afrontar las emergencias individuales o colectivas, provocadas por la naturaleza o el ser humano. Este plan debe responder a la realidad, respecto a los riesgos y a los recursos, propios de la unidad educativa y de la comunidad a que pertenece.

 

Está sustentado en una organización del personal docente, administrativo y de los/as alumnos/as, claramente definida, donde cada quien sabe cómo actuar para prevenir, prepararse y responder exitosamente ante una emergencia, para su seguridad y la del grupo.

Esta organización define la siguiente estructura:

Las funciones de cada cargo se describen a continuación: 

CUADRO

La articulación de un conjunto secuencial de prácticas exitosas que sinérgicamente aproximan a un modelo aplicable a diferentes contextos, es el valor agregado que se sistematiza.

Las prácticas desarrolladas se han realizado dentro el plazo del proyecto en las gestiones 2011-2012, y en un periodo aproximado de 6 a 8 meses. El presente documento se encuentra acompañado de varios documentos y referencias conocidas y accesibles  que ofertan insumos en dinámicas y recursos técnicos para su selección y uso.

Las familias que viven en el área de intervención son extremadamente pobres. Los niño/as y los otros integrantes de las familias son vulnerables desde un punto de vista social y medioambiental, con pocos medios de producción y con poco acceso a servicios básicos.

La población consta sobre todo de comunidades indígenas y campesinos de subsistencia (antiguos migrantes) quienes sobreviven con cultivos de arroz, yuca, maíz y frutas como cítricos, papaya, banana y piña. Obtienen sus proteínas de productos cazados y pescados (sobre todo durante rebalse de las crecidas de ríos). La pobreza, la desnutrición y las condiciones de vida inadecuadas son exacerbadas por inundaciones, incendios forestales y sequías, que tienen un impacto en la disponibilidad de agua potable, refugios habitables, medicamentos y alimentos nutritivos. Además, los sistemas de acceso y transporte deficientes, sobre todo para las comunidades indígenas alejadas, y las deficiencias en cuanto a saneamiento, educación y salud afectan cualquier respuesta de emergencia en el área de intervención.

Los niños y niñas de las poblaciones beneficiarias se encuentran expuestos a la ocurrencia de amenazas. Las inundaciones son el principal riesgo en todos los municipios, las cuencas de los ríos constan de miles de arroyos y docenas de afluentes en un 66% del país. También reciben agua de lluvia de las montañas orientales de los Andes, afectando a un 70 u 80 % de la población. Los incendios forestales, generalmente consecuencia de un mal manejo de las actividades de quema y tala, son el riesgo principal en una de las regiones, Ascensión de Guarayos y Urubichá, donde afectan en promedio al 77 % de la población. No hay capacidad municipal ni departamental para responder adecuada e inmediatamente en caso de una emergencia, por falta de conocimientos, equipamiento y las distancias existentes.

La población general, sobre todo los niño/as y los jóvenes, necesita información sobre desastres y la preparación para estos. El acceso a educación y comunicación en emergencias puede asegurarse por medio de actividades escolares y comunitarias. Pudiendo aprovechar la fuerte organización comunitaria para mejorar la resistencia por medio de la preparación y obras de mitigación a pequeña escala.

Varios  de los episodios de desastre han ocurrido cuando la población de niños y niñas se encontraban en la Unidad educativa, con más frecuencia en el caso de inundaciones, en las que los niños, niñas y maestros tuvieron que evacuar sin ninguna planificación, buscando rutas por tanteo, pues los caminos y sendas quedaron anegados, perdiendo material y equipamiento, con ocurrencias de cortes y descargas eléctricas en las Unidades Educativas y otros percances.

“… a veces de repente el agua baja del río Chimoré y entra a la escuela, hasta 10 cm del piso queda cubierto”. Niño de la Unidad educativa Ayopaya.

“…en tres años, ocho veces se ha inundado la escuela y nuestras viviendas, hemos perdido material, el apoyo del gobierno llega tarde”. Wilfredo Simón Rojas. Director Unidad educativa.

Ante esas realidades los modelos de Planes de Emergencia Escolar son herramientas que coadyuvan a que la escuela sea segura, en toda la amplitud del término, tanto elementos tangibles como intangibles, es decir desde la infraestructura y el equipamiento hasta los saberes (conocimientos actitudes y prácticas). Las partes involucradas se extienden desde los Gobiernos municipales, las autoridades Distritales de educación, Directores  de Unidades educativas, Junta escolar, niños y niñas, Padres, Madres y las autoridades comunales.

Ahora bien, el qué y el cómo de los elementos estructurales de un Plan de Emergencia Escolar para que puedan generarse e implementarse en diferentes contextos, ha conllevado a un análisis descriptivo y reflexivo, que llena un vacío, mostrando y facilitando la aproximación al éxito.

El análisis reflexivo ha manifestado por ejemplo diferentes niveles de involucramiento de cada participante, exponiendo cuáles son los actores imprescindibles para el éxito, que las edades de los niños y niñas deben oscilar entre 10 a 15 años, la participación de los maestros, y la junta escolar, de quienes depende el Plan de Emergencia Escolar de forma vital. También ha expuesto que es conveniente para su sostenibilidad la participación del resto de actores.  También ha revelado los contenidos que se pueden aglutinar, los tiempos y las secuencias que mejor se articulan y el conjunto de documentos que sirven de base para la aplicación didáctica de los contenidos.

Maestros y estudiantes participando en sesiones de aprendizaje.



[1] Extractado de “Plan escolar para emergencias”. Gobierno de la Provincia de San Luis. Argentina. 2010

[2] Comunidad educativa es el conjunto de personas que influyen y son afectadas por un entorno educativo, que incluye a los Concejos sociales educativos (antes juntas escolares de padres de familia) maestros/as y educandos. “Reflexiones sobre el papel de la comunidad educativa en la gestión de riesgo. Escuela Segura en Territorio Seguro”. EIRD-CEEC-ECHO-UNICEF.2008.

 

Elaboración

El modelo metodológico surgido de los diferentes relatos de los actores en el proceso de implementación de los Planes de Emergencia Escolar, en las diferentes regiones y contextos implementados por el proyecto, conceptualizado tomando en cuenta el análisis crítico y reflexivo  de los involucrados se describe a continuación:

Precondiciones.- Antes de proceder con las acciones del modelo se debe organizar las reuniones de socialización y coordinación con los involucrados del proyecto, así como haber realizado la selección de unidades educativas. Estas precondiciones son esenciales para que la comunidad educativa esté abierta a participar y apoyar en todo el proceso.

A partir de ello, se inicia con la implementación del modelo con la capacitación de los actores clave a través de sesiones formativas y talleres.

Estas sesiones están destinadas específicamente a los actores principales de los Planes de Emergencia Escolar, es decir a los integrantes de la “Brigada de Emergencia Escolar”[1], pues tratan a profundidad contenidos temáticos. Los talleres operativos, además de los integrantes de la Brigada de emergencia escolar, están destinados y  abiertos a toda la comunidad educativa, es decir desde el Director Distrital, Directores de Unidades Educativas, maestros, Juntas Escolares[2], autoridades comunales o vecinales, a quienes se invitará formalmente, pues además de formar conocimiento práctico en la gestión de reducción del riesgo a desastres, su función será motivar y dinamizar el proceso impulsando la participación en momentos que requieren de mayor atención y apoyo.

Es recomendable que el intervalo entre sesiones y talleres no exceda los 10 días, así se mantendrá el hilo conductor en la asimilación de conocimientos y la motivación, completando el proceso hasta en 3 meses. La combinación de sesiones y talleres operativos redundan en profundizar conocimientos, actitudes y prácticas.

 

Sesión 1: Selección de integrantes y conformación de la Brigada Escolar de Emergencia

  • Objetivos claves:
    • Determinar los participantes de la Brigada Escolar (hasta 25 estudiantes y 5 profesores)
    • Conformar la Brigada Escolar de Emergencia en su estructura y función.
  • Participantes: Niños, niñas, adolescentes y maestros de la Unidad educativa.
  • Contenido temático: Selección democrática y participativa según organigrama definido. N° de maestros y estudiantes, definición de funciones y responsabilidades de cargos y Asignación de personas a los mismos.
  • Metodología: A criterio del técnico educador trabajo de grupos y plenarias para la definición de estructura y elección de integrantes.
  • Materiales e insumos: Paquete de documentos de  apoyo para el educador. Esquema de organigrama y funciones referenciados en documentos. Papelógrafos. Pizarra. Marcadores.
  • Producto: Organigrama con asignación de estudiantes y maestros en cargos y funciones definidas.
  • Tiempo: Hasta 5 horas

 

Taller operativo 1: Prácticas de la Gestión de Reducción de Riesgos

  • Objetivos claves:
    • Dar a conocer prácticas básicas sobre reducción de riesgos en desastres. Mostrar su importancia.
    • Motivar y dinamizar el proceso de construcción de los Planes de Emergencia Escolar.
  • Participantes: Brigada escolar de emergencia. Comunidad educativa (Distrital de educación, Directores de UE, Maestros, Junta Escolar, Autoridades comunales o vecinales). Medios de comunicación
  • Contenido temático: Primeros auxilios. (Signos vitales, control de hemorragias, control de fracturas, intoxicaciones, reanimación cardiopulmonar, vendajes, uso de botiquín). Control de incendios. (Características del fuego, el incendio, El triángulo del fuego, propagación del calor, clasificación de fuegos, tipos de extinguidores, uso de extinguidores, incendios forestales).
  • Metodología: Taller impartido por instructores de SAR FAB/Bolivia, o  técnicos de la Dirección de Recursos Naturales de la Gobernación, apoyado por el técnico educador.
  • Materiales e insumos: Equipo de primeros auxilios y control de incendios, utilizados por instructores. (vendas, guantes, alcohol, camilla, extinguidor, garrafa GLP, otros)
  • Producto: Brigadistas capacitados. Comunidad educativa fortalecida y motivada.
  • Tiempo: hasta 8 horas

Taller operativo 2: Marco conceptual de la Gestión de Reducción de Riesgos a Desastres

  • Objetivos claves:
    • Dominio de conceptos clave. Amenaza, vulnerabilidad, capacidad, riesgo, etc. Sensibilización sobre el comportamiento emocional en casos de emergencia
  • Participantes: Brigada Escolar de Emergencia.
  • Contenido temático: Principales conceptos del glosario técnico. (Amenaza, vulnerabilidad, riesgo, capacidad, emergencia, desastre, fórmula de riesgo). Manejo de sentimientos. (Diferentes sentimientos y emociones, afectaciones de las emociones en nuestro comportamiento, actitud y formas de control de las emociones).
  • Metodología: Aplicación de dinámicas, trabajo grupal, lúdico, seleccionados a criterio de técnico educador.
  • Materiales e insumos: Paquete de documentos de apoyo para el educador (Guía  para el análisis de amenazas, vulnerabilidades y capacidades con participación de niños, niñas y adolescentes. DIN, Mochila verde). Cartilla didáctica de apoyo para el brigadista.
  • Productos: Integrantes de brigada manejan con solvencia los conceptos básicos. Se dan cuenta de la influencia de las emociones en situaciones de emergencia y desastre.
  • Tiempo: hasta 5 horas

 

Sesión 2: Elaborando la historia, calendario, eventos de riesgo, mapa de riesgos y recursos

  • Objetivos claves:
    • Visualizar la importancia, frecuencia y momentos de las amenazas. Establecer las capacidades y recursos existentes en la Unidad educativa. 
  • Participantes: Brigada Escolar de Emergencia
  • Contenido temático: Historia de episodios de emergencia y desastre. (Sucesos por año ocurridos en la zona y/o comunidad). Calendario de eventos. (Identificación de amenazas. Meses del año en relación a los riesgos existentes) Conjunto de riesgos y recursos. (Relación de amenazas, vulnerabilidades, capacidades y recursos, y el factor de riesgo).
  • Metodología: Aplicación de dinámicas, trabajo grupal, lúdico seleccionados a criterio de técnico educador
  • Materiales e insumos: Paquete de documentos de  apoyo para el educador (Guía  para el análisis de amenazas, vulnerabilidades y capacidades con participación de niños, niñas y adolescentes. DIN, Mochila verde). Cartilla didáctica de apoyo para el brigadista
  • Producto: Cuadro  histórico de eventos. Calendario anual de episodios de amenazas. Mapa de riesgos
  • Tiempo: hasta 5 horas

 

Taller operativo 3: Prácticas de la Gestión de Reducción de Riesgos 2

  • Objetivos claves:
    • Dar a conocer prácticas esenciales para ayuda en momentos de emergencia y desastres y mostrar su importancia.
    • Motivar y dinamizar el proceso de construcción de los Planes de Emergencia Escolar.
  • Participantes: Brigada Escolar de Emergencia. Comunidad educativa (Distrital de educación, Directores de UE, Maestros, Junta Escolar, Autoridades comunales o vecinales). Medios de comunicación. 
  • Contenido temático: Evacuación. (Qué es una evacuación, evacuación en casos de incendios, de inundación, de sismos). Manejo de picadura de serpientes. (Tipos de víboras, torniquetes, antídotos). Rescate en agua. (Repaso de estilos y reanimación cardio pulmonar, zafaduras, técnicas de remolque, técnicas de búsqueda y rescate).
  • Metodología: Taller impartido por instructores de SAR FAB/Bolivia, técnicos de la Dirección de Recursos Naturales de la Gobernación, apoyados por el técnico educador
  • Materiales e insumos: Equipo utilizados por instructores. Equipo de primeros auxilios y control de incendios, utilizados por instructores. (vendas, guantes, alcohol, camilla, extinguidor, garrafa GLP, antídoto, otros)
  • Productos: Brigadistas capacitados. Comunidad educativa fortalecida y motivada.
  • Tiempo: Hasta 8 horas

 

Sesión 3: Plan de Emergencia Escolar. Transformando vulnerabilidad en capacidades

  • Objetivo clave:
    • Establecer un Plan de Emergencia Escolar, que muestre las amenazas, las actividades de mitigación, el cuándo, dónde y quién las realiza y una estimación de recursos necesarios.
  • Participantes: Brigada escolar de emergencia.
  • Contenido temático: Aplicación de los temas anteriores en propuesta de acciones. (Cuadro de amenazas, actividad de mejora para la prevención, cuándo, dónde responsables, recursos y presupuesto).
  • Metodología: A criterio de técnico educador dinámicas,  trabajo de grupos y plenarias para el establecimiento del Plan de Emergencia Escolar
  • Materiales e insumos: Paquete de documentos de apoyo para el educador (Guía  para el análisis de amenazas, vulnerabilidades y capacidades con participación de niños, niñas y adolescentes. DIN, Mochila verde). Estructura de Plan de Emergencia Escolar de referencia. Cartilla didáctica de apoyo para el brigadista. Papelógrafos. Marcadores.
  • Productos: Cuadro del Plan de Emergencia Escolar. Documento estructurado en formato referencial.
  • Tiempo: hasta 5 horas

 

Sesión 4: Preparando la socialización del Plan de Emergencia Escolar

  • Objetivo clave:
    • Contar con elementos conceptuales, metodológicos  e instrumentales para promover y socializar el Plan de Emergencia Escolar en la Comunidad educativa. Reforzar el conocimiento del Plan.
  • Participantes: Brigada escolar de emergencia.
  • Contenido temático: Plan de Emergencia Escolar. (Introducción, aspectos generales, marco legal, brigada escolar, identificación de amenazas, vulnerabilidades y riesgos, plan de acción).
  • Metodología: A criterio de técnico educador se promueve la elaboración del material  para la dramatización del Plan de Emergencia Escolar. (Libreto, guiones, títeres o socio drama)
  • Materiales e insumos: Paquete de documentos de apoyo para el educador (Guía  para el análisis de amenazas, vulnerabilidades y capacidades con participación de niños, niñas y adolescentes. DIN, Mochila verde). Esponja, papel, pegamento, tela, tijeras en caso de títeres o escenografías de socio drama.
  • Productos: Brigada preparada para la socialización. Material elaborado
  • Tiempo: hasta 5 horas

 

Sesión 5: Compartiendo el Plan de Emergencia Escolar con la comunidad educativa

  • Objetivo clave:
    • Socializar el Plan de Emergencia Escolar. Asignar responsabilidades sobre su implementación. Determinar que en el plan escolar anual, se realice un simulacro para garantizar su continuidad.
  • Participantes: Brigada escolar de emergencia y Comunidad educativa.
  • Contenido temático: Plan de Emergencia Escolar. (Introducción, aspectos generales, marco legal, brigada escolar, identificación de amenazas, vulnerabilidades y riesgos, plan de acción y responsabilidades).
  • Metodología: Presentación activo participativa del material preparado. El técnico educador apoya indirectamente el desempeño de la socialización.
  • Materiales e insumos: Productos preparados de la anterior sesión
  • Productos: Comunidad educativa sensibilizada conoce el Plan de Emergencia Escolar. Plan de Emergencia Escolar con responsabilidades confirmadas de parte de la Comunidad educativa en especial de autoridades educativas, comunales y estatales. Acta de compromiso del Director  de Unidad educativa para implementar de forma anual un simulacro dentro  del plan escolar anual.
  • Tiempo: hasta 5 horas

 

Taller operativo 4: Simulacro en la Unidad Educativa

  • Objetivos claves:
    • Consolidar y valorar los procesos aprendidos en la gestión de reducción de riesgos. Evaluación de la aplicación de conocimientos, actitudes y prácticas.
    • Establecer recomendaciones de mejora continua.
    • Contar con un documento de informe de la organización y realización del simulacro para su réplica anual.
  • Participantes: Brigada escolar de emergencia. Estudiantes. Personal Directivo, administrativo y maestros de la Unidad educativa. Junta escolar. Medios de comunicación. 
  • Contenido temático: Dramatización de la amenaza más frecuente simulando todos sus efectos.
  • Metodología: Técnico educador organiza la dramatización de los acontecimientos  con parte del alumnado y personal de la Unidad educativa. Explica a la Brigada de emergencia escolar que la fecha y acontecimientos serán sorpresivos, puesto que no participan en la organización. Determina y explica los parámetros de validación  y evaluación  a autoridades de la Unidad educativa. Dirige y supervisa el simulacro.
  • Materiales e insumos: Equipo e insumos propios de la Unidad educativa para el tratamiento de emergencias y desastres. Paquete de documentos de  apoyo para el educador (DIN, Mochila verde).
  • Productos:
    • Registro de evaluación.
    • Recomendaciones de mejora en los puntos débiles encontrados en el simulacro.
    • Informe técnico de la forma de organización, evaluación y recomendaciones como modelo para su réplica anual.
  • Tiempo: hasta 8 horas


[1] La brigada está compuesta por estudiantes y maestros, conformados en comisiones.

[2] Junta escolar es la representación de padres de familia en la Unidad educativa.

Uso

La utilidad del modelo metodológico presentado se encuentra en aplicar la herramienta en cualquier contexto en el que se  desarrolle un proyecto de gestión de reducción riesgos a desastres, que incluya a población  escolar. Normalmente este tipo de proyectos tienen un alcance municipal, en los que además de las estructuras del Estado, se vinculan con  las comunidades  con mayor vulnerabilidad, apoyándose en su  estructura socio organizativa comunitaria, impactando en su población. Dichas comunidades poseen unidades educativas en su espacio geográfico o en comunidades aledañas a las cuales la población escolar asiste.

En ese sentido, las unidades educativas resultan ser un punto estratégico focal en la gestión de reducción de riesgos a desastres, tanto en resguardo de la población escolar, (población altamente vulnerable) como en la contribución a generar efectos multiplicadores y de apoyo hacia sus familias, su comunidad y el nivel municipal.

El modelo metodológico tiene la virtud de establecer con claridad  pasos cortos y definidos para su aplicación en diferentes  contextos, con la aplicación de instrumentos referenciales en  documentos de apoyo de gran utilidad al/la técnico/a educador/a, que es quien la aplica. Este modelo de fácil comprensión determina los contenidos fundamentales que deben ser conocidos y practicados para la reducción de riesgo en las unidades educativas. Siendo además su producto, el Plan de Emergencia Escolar, un instrumento de planificación para la mejora continua de la Unidad educativa en cuanto a la temática.

Los actores son también los beneficiarios de la herramienta, distinguiéndose  niveles de participación y apropiación de saberes.

La herramienta del Plan de Emergencias escolar,   tiene la virtud de establecer con claridad  pasos cortos y definidos para su aplicación en diferentes  contextos, con la aplicación de instrumentos referenciales en  documentos de apoyo de gran utilidad al/la técnico/a educador/a, que es quien la aplica. Esta herramienta de fácil comprensión determina los contenidos fundamentales que deben ser conocidos y practicados para la reducción de riesgo en las unidades educativas, siendo además un instrumento de planificación para la mejora continua de la unidad educativa en cuanto a la temática.

Los actores son también los beneficiarios de la herramienta, distinguiéndose ámbitos,  niveles de participación y apropiación de saberes.

 

  • Ámbito escolar:

Involucra a estudiantes escolares, maestros/as, personal de la unidad educativa en dos niveles:

  1. Un primer nivel con mayor profundidad de conocimientos y responsabilidad, recae en los brigadistas escolares (hasta 25 estudiantes y 5 maestros/as),
  2. un segundo nivel con conocimientos básicos pero suficientes para gestionar la reducción de riesgos, recae en todos los demás estudiantes escolares, maestros/as, personal directivo y administrativo, Junta escolar de la Unidad educativa (padres de familia y autoridades comunales).

 

  • Ámbito comunitario:
  1. Involucra la participación del entorno próximo a la unidad educativa, es decir padres de familia, autoridades comunitarias, y la Dirección distrital de educación con la retroalimentación de conocimiento, pero sobre todo la motivación y visibilización de la temática.
  2. Por último involucra al entorno de autoridades municipales, Comité Operativo de Emergencia (COE), Bomberos forestales, Concejales, Oficiales mayores y de Desarrollo humano, etc., promoviendo la articulación y comunicación sobre la gestión de reducción de riesgos a desastres.

Resultados

Los resultados esperados y logrados han sido:

  • 35 Planes de Emergencia Escolar.
  • 1050 escolares con capacidad mejorada para prepararse y responder en emergencias y desastres.
  • 210 maestros conocen y pueden aplicar medidas para atender emergencias y desastres en las unidades educativas.
  • 35 Unidades educativas poseen equipamiento para la reducción de riesgos y desastres, como extinguidores, botiquines de primeros auxilios, linternas, señalética.
  • Realizadas 35 campañas de sensibilización en la comunidad educativa.

Los resultados no esperados logrados son:

  • Maestros capacitados en creatividad pedagógica.
  • 15 adolescentes capacitados en elaboración de guiones y locución.

Análisis de las condiciones de contexto y los factores de riesgo

Tabla1

Presupuestos

 

Los costos referenciales para las sesiones de implementación de los Planes de Emergencia Escolar, se encuentran alrededor de seis mil euros. A los cuales se deben sumar los costos de los recursos humanos, vale decir los técnicos educadores, los costos de los talleres operativos, que en este proyecto fueron realizados por entidades colaborativas y de voluntariado, también el costo del equipamiento básico a la Unidades educativas.

Replicabilidad y sostenibilidad

El ciclo de aprendizaje, los factores tanto restrictores como impulsores, así como las lecciones aprendidas, fruto del análisis y reflexión crítica, proveyeron lo insumos para la gestación del modelo anteriormente descrito.

Ciclo de aprendizaje.

Normalmente un ciclo de aprendizaje[1] comienza con una experiencia concreta, pasa  a la observación y reflexión, luego a la teoría y conceptualización para después transitar a la aplicación y prueba, cerrando el círculo otra vez con la nueva experiencia concreta. En el caso sistematizado, la experiencia concreta está vinculada a la amenaza o emergencia vivida, la observación y reflexión junto con la teorización y conceptualización se han unido para que por medios prácticos, técnicas y dinámicas, el educando  reflexione sobre su entorno, adquiera los conceptos  y pase a la aplicación por medio de los Planes de Emergencia Escolar, (PEE), por último realice la prueba a través de los simulacros.

Adicionalmente podemos empalmar el ciclo de aprendizaje seguido, con las diferentes fases de la  didáctica, a saber: la motivación; la transmisión del contenido (se imparte el contenido al educando); la asimilación del contenido (el educando comprende y entiende el contenido); el dominio del contenido (cuando el contenido está fijado y permanece en el educando como un nuevo conocimiento); la sistematización (proceso en el que el educando relaciona el nuevo conocimiento con los conocimientos previos que tiene); y la evaluación (la valoración de ese contenido que se ha transformado en conocimiento práctico).

Por tanto, para un buen proceso de capacitación además de transmitir el contenido y que el educando entienda y comprenda, es necesario que este contenido se fije en su interior, se haga conocimiento significativo, por lo que para la aplicación a diferentes contextos son recomendables la utilización de elementos y dinámicas  prácticas, luego, los educandos por sí mismos generarán otras iniciativas cuando relacionen ese nuevo conocimiento con los que poseían anteriormente.

En ese sentido, el proceso de aprendizaje ha procurado que las fases de dominio y sistematización sean las de mayor énfasis, por las características de la población y del contexto variante. Hecho que repercute en un aprendizaje mayor.

La fase de evaluación, está concebida para el momento del simulacro. 

El ciclo de aprendizaje se puede esquematizar de la siguiente forma:

Factores restrictores

  • El espacio geográfico para la implementación del proyecto fue muy amplio, tuvo que incorporarse a un técnico educador más.
  • Cambio de autoridades municipales y comunales perjudica la continuidad de las acciones y de la implementación de los Planes de Emergencia Escolar.
  • A mediano plazo, 3 o 4 años, los maestros buscan su cambio hacia Unidades educativas urbanas o en ciudades intermedias, lo que hace que exista rotación de uno o dos maestros por año.
  • No todos los maestros se involucraron en el proceso. Pero los que se involucraron fueron muy colaboradores e incluyeron en sus clases repasos sobre la temática.
  • Pocas Juntas escolares participaron, ocasionalmente asistieron a sesiones y talleres. La responsabilidad de cada Junta escolar está determinada por el tipo de persona elegida anualmente en la comunidad, por lo que es variable su participación voluntaria.
  • La inestabilidad política en algunos gobiernos municipales, (caso del municipio de El Puente), perjudica las acciones, pues no se las puede articular con las contrapartes.
  • En algunas unidades educativas la población escolar es tanto indígena como campesina, por tanto heterogénea en su cultura, ello implica más dedicación del técnico educador en su desempeño.
  • Al inicio no se conocía un formato homogéneo y los contenidos del Plan de Emergencia Escolar que englobe a todas las regiones, elaborándose estructuras que no se fueron ajustando en el proceso hasta la formulación de un formato que sea aplicable en cualquier contexto.
  • Al inicio en alguna de las zonas (caso Yapacaní) no se contaba con apoyo logístico de transporte, lo que dificultó el desplazamiento.
  • En Cochabamba la Gobernación no tiene mucha experiencia en esta temática, por lo que su apoyo fue reducido, supliéndose con el grupo de voluntarios SAR- FAB.
  • Los Planes de Emergencia Escolar no tuvieron relación y vínculo con los Planes de emergencia comunal, pese a que en algunas comunidades se realizaron ambos en el mismo  año, o semestre. Y en los Planes de emergencia comunal no se consideraron los Planes de Emergencia Escolar.
  • Se ha visto que en zonas periurbanas de ciudades intermedias como Villa Tunari, Yapacaní, uno de los  riesgos y amenazas principales está ligado al maltrato entre estudiantes, violencia, pandillas, no habiéndose desarrollado contenidos específicos sobre este aspecto.

 

Factores impulsores

  • No se perjudicó el desempeño de clases, se realizaron los talleres y sesiones en otro horario, ya sea en la mañana o tarde.
  • Los otros componentes del proyecto, (Sistemas de alerta temprana, fortalecimiento al COE, Planes de contingencia municipal, comunal, campañas de sensibilización, obras básicas de mitigación, etc.,) han hecho sinergia impulsando a los Planes de Emergencia Escolar.
  • Facilitó el que las ejecutoras tuvieran ya proyectos anteriormente implementados.
  • Las entidades socias al tener un trabajo en la niñez, tienen grupos de jóvenes adolescentes comunicadores, reporteros radiales, (como el caso de Visión Mundial en Yapacaní) que contribuyeron en la generación de cuñas radiales. La complementación de actividades en educación, salud, protección de la niñez, respuestas a emergencias y reducción del riesgo a desastres es sinérgica y potencia resultados. Todos los socios basan sus actividades en la promoción de los derechos de los niños con un alto grado de participación local. Para asegurar que las actividades en la reducción de riesgos a desastres tenga un enfoque a los niños, el consorcio estuvo comprometido no sólo con mejorar la consideración de los niños, sino también la participación de los niños, en estas actividades.
  • Las instituciones que conformaron el consorcio tienen en la zona otros proyectos, que apoyaron al DIPECHO VII, cuando hizo falta.
  • Los Directores distritales de educación estuvieron de acuerdo en apoyar la implementación de Planes Escolares de Emergencia y se encuentran  abiertos a que los maestros reciban capacitaciones en esta temática.
  • La selección y aplicación de diversidad de dinámicas y recursos pedagógicos según el tipo de beneficiario y circunstancias del contexto, redundó en mejores aprendizajes.
  • Contar con material bibliográfico diverso sobre la temática y las dinámicas a usarse, fue un elemento impulsor valorado por los técnicos educadores, entre ellos se encuentra la mochila verde, las guía  para el análisis de amenazas, vulnerabilidades y capacidades con participación de niños, niñas y adolescentes, el documento Desarrollo Integrado de la Niñez, Escuela saludable.
  • Los mensajes radiales sobre la temática son escuchados y motivaron la participación en el proceso de implementación de Planes Escolares de Emergencia.
  • Los técnicos de la Dirección de recursos naturales de la Gobernación, están bien capacitados y facilitaron los talleres operativos como parte de su trabajo.
  • Las Brigadas de emergencia escolar contaron con escolares y maestros de forma voluntaria, ello redundó en un proceso de enseñanza aprendizaje continuo y uniforme.
  • En alguna comunidad (Corralón) se trabajó la temática años atrás con otra Agencia de cooperación, (Acción contra el Hambre), lo que ayudó al proceso actual.
  • La Gobernación de Santa Cruz, tiene avance conceptual, y metodológico en la temática, su apoyo impulsa las acciones del proyecto y viceversa.
  • El empleo de títeres motivó mucho el proceso seguido, los maestros adicionalmente desarrollaron capacidades en creatividad pedagógica.
  • El equipamiento entregado motivó y es útil para la reducción de riesgos. (Megáfono, mochila-botiquín, chalecos de visibilidad, 2 silbatos, señalética, camilla plegable, estantes metálicos, cascos de seguridad).
  • Las ferias educativas como el día del medio ambiente han sido  espacios para promover la Gestión de reducción de riesgos a desastres.

 

Lecciones aprendidas.

  • La estructura del modelo de implementación de Planes de Emergencia Escolar, en sí mismo es una lección aprendida, modelo constituido de componentes, procesos, actividades y acciones, que se pueden replicar con mayor éxito.
  • Las acciones de prevención requieren un cambio de mentalidad, y para ello se requiere de inversión en  tiempo, acciones reiterativas y frecuentes.
  • En la selección de comunidades y unidades educativas no solo deben participar y decidir los beneficiarios y autoridades locales, sino debe responder también a criterios técnicos para cubrir los desplazamientos de escolares que ocurren entre Unidades educativas de primaria a secundaria, e incluir a comunidades aledañas que no pertenecen jurisdiccionalmente al municipio. A los criterios de vulnerabilidad, acceso y que posean una unidad educativa, se debe considerar la situación de comunidades aledañas con escolares.
  •  El técnico educador debe tener la oportunidad y flexibilidad de escoger las dinámicas y recursos pedagógicos para aplicarlos en cada sesión y eventos, ello permite un buen desempeño según el contexto.
  • Es mejor realizar las sesiones con los escolares combinando poco de teoría y más recursos manuales, (aprender-haciendo).
  • Se debe planear las actividades de reducción de riesgos a desastres dentro el cronograma escolar, diseñando que se culmine la implementación del Plan de Emergencia Escolar antes de finalizar el periodo de clases y antes de los meses de ocurrencia de amenazas.
  • Los simulacros son importantes, pues aglutina todo lo aprendido y lo valida y se pueden observar aspectos débiles para recomendaciones de mejora.
  • Es conveniente realizar las convocatorias también formalmente por medio de una carta escrita.
  • Es conveniente dar talleres operativos de Gestión de reducción de riesgos a desastres antes de la sesión de conceptos  y durante las diferentes capacitaciones para el Plan de Emergencia Escolar, pues ello motiva, sensibiliza y coadyuva a lograr mayor participación e involucramiento.
  • Es conveniente otorgar certificados de participación y aprobación  con la carga horaria impartida, tanto a estudiantes como a maestros, estableciendo las normas para ello. Esto realza el proceso.
  • Se debe cuidar que no se sobre sature de sesiones y capacitaciones a los escolares y beneficiarios, consultando y coordinando las acciones con otros agentes de desarrollo.
  • La administración llevada a cabo por cada socio del consorcio en sus zonas de intervención, ayuda a un mejor control y seguimiento, pero eso ha implicado una adaptación de formatos y flexibilización del proceso administrativo de cada socio. Por ejemplo, plazos y montos para rendición de cuentas del técnico operativo.
  • Existe diferencias entre las entidades que colaboran en la realización de talleres operativos de Gestión de reducción de riesgos. En el caso de Santa Cruz fue realizado por personal técnico de la Gobernación, que es parte de su trabajo. En el caso de Cochabamba, el Grupo SAR-FAB, es personal voluntario. Esto tiene implicancia en que para el caso de personal voluntario, se debe considerar cronogramas flexibles pues a veces no pueden asistir y que no cuentan con presupuesto de ninguna naturaleza, lo que significa un reconocimiento de todos los gastos, muchas veces no enunciado en el presupuesto.
  • Existen capacidades en recursos humanos y organizativos locales, que se han desarrollado de forma espontánea, los cuales deben ser aprovechados para incluirlos dentro el proceso de enseñanza para los Planes de Emergencia Escolar.
  • La experiencia de utilizar títeres en la socialización de los Planes de Emergencia Escolar y reforzamiento de conocimientos fue exitosa. La riqueza del proceso se destaca en:
  1. El inicio  con origami y dibujos para la generación del libreto, resultó en un reforzamiento de conocimientos y actitudes de forma natural y sencilla.
  2. El aprendizaje para hacer los muñecos y sus movimientos, provocó desenvolvimiento en las sesiones y generó capacidades para su uso en otras temáticas educativas.
  3. La puesta en escena, logra la expresión y exteriorización de niños y niñas que normalmente son retraídos por su cultura y carácter.
  4. Los maestros desarrollaron capacidades para implementar esta técnica en su trabajo educativo.

 

Pero el periodo de aplicación por parte del consultor fue largo, pues su rol fue de capacitación a los estudiantes, lo conveniente es que el técnico educador conozca y aplique la técnica.

  • Es mejor no dejar pasar mucho tiempo entre las sesiones de capacitación pues existe la tendencia a olvidar lo aprendido y la dificultad de unir conocimientos previos con los nuevos. Lo ideal sería realizar las sesiones con una frecuencia de 7 a 10 días.
  • Es mejor que el técnico educador culmine el proceso en un área, distrito, o municipio antes de pasar a otra área, ello permite lograr sesiones más frecuentes en las Unidades educativas.
  • El técnico educador debe tomar en cuenta que algunos de los niños y niñas de la Unidades educativas han sido afectados con pérdidas significativas por desastres, por ello se debe tener cautela a la hora de mostrar o exponer fotografías de desastres.
  • Las edades más adecuadas para trabajar en este tema se encentran entre los 10 a 15 años, por un lado es fácil motivar y generar expectativa y por otro el aprendizaje se mantiene aplicable por varios años de permanencia del escolar.
  • El proceso seguido para la obtención de mensajes de radio, jingles, aprovechando la convocatoria de los niños y niñas resultó exitoso, destacando que:
  1. Se formó a niños y niñas en locución, desarrollando capacidades y expectativas a futuro.
  2. Se aprendió la elaboración de guiones, reforzando el contenido temático.
  3. Se realizaron las grabaciones en radiodifusoras locales, quienes tienen el material para difusión post proyecto.
  4. La difusión se realiza en momentos de alta audiencia, apoyando la multiplicación de los efectos.

 

  • Sería recomendable que se entregue a los integrantes de la Brigada de emergencia escolar, (Estudiantes y maestros), una cartilla didáctica con la descripción de los conceptos, el proceso de construcción y la aplicación de los Planes de Emergencia Escolar, como material de apoyo pedagógico.
  • Los Directores de la Unidades educativas, tienen la potestad  de establecer en el cronograma o plan escolar anual, una fecha para la capacitación en Gestión de reducción de riesgos a desastres, o para la realización de un simulacro.

Estrategias de replicabilidad

El modelo presentado, resulta ser un conjunto de estrategias vinculadas, armónicamente diseñadas para la implementación de los Planes de Emergencia Escolar en diferentes contextos, siendo replicable. Dos elementos contribuirían notablemente al conjunto  de estrategias que aglutina el modelo presentado:

  1. El diseño de una cartilla didáctica del modelo.-  Cartilla que explicite con texto, cuadros y dibujos todos los conceptos y  pasos indicados en el modelo sistematizado. Las reflexiones y análisis crítico de los actores han mostrado que este apoyo didáctico contribuiría en la fijación de contenidos, por repaso continuo individual y colectivo. Los maestros han indicado que en estos contextos de pobreza y vulnerabilidad, la memoria del educando ante conceptos abstractos es de corta duración, por lo que recomiendan además de procesos de enseñanza aprendizaje práctico activos, el reforzamiento teórico conceptual reiterativo, mediante instrumentos visuales como la cartilla.
  2. La elaboración de contenidos sobre maltrato, violencia escolar.- Se conocen un conjunto de aspectos de cómo prevenir y afrontar amenazas sea inundaciones, incendios, vientos, etc., pero la comunidad educativa percibe como riesgo la violencia escolar, maltrato, en contextos peri urbana y urbana. Siendo un tema en el que se avanzó poco, no teniéndose respaldo educativo asociado a la Gestión de reducción de riesgos.

 

Estrategias de sostenibilidad

La sostenibilidad de los Planes de Emergencia Escolar a partir del modelo, considera las siguientes estrategias:

  • Incluir dentro el Plan anual escolar, la incorporación de un simulacro o procesos de capacitación en Gestión de reducción de riesgos a desastres, a repetirse cada año. Esta inclusión debe estar refrendada con la firma de un acta de compromisos y responsabilidades en la socialización y ajuste final del documento de Plan de Emergencia Escolar de cada Unidad educativa, por tanto con designación de fecha. Siendo la autoridad competente de su cumplimiento el Director de Unidad educativa.
  • En la estructura y funciones de la Brigada escolar de emergencia, que se organizó en dos comisiones (de evacuación y de primeros auxilios) se debe considerar que los cambios de los miembros, esto afectó a una tercera parte de forma anual, proveyendo la respectiva capacitación de parte de los salientes y de los miembros todavía vigentes en los cargos. De ese modo se realiza un traspaso de conocimientos, funciones y responsabilidades en forma paulatina y continua.
  • La participación de estudiantes y maestros, de la Junta escolar, de la Comunidad educativa, de las autoridades comunales, por sí misma aporta en la continuidad y sostenibilidad de los Planes de Emergencia Escolar, pues son los actores del mismo.
  • Se promueve la socialización de la normativa existente sobre la protección y prevención de riesgos y desastres naturales, que involucra y responsabiliza en su cumplimiento a los Directores distritales. Así se promoverá que estos Planes de Emergencia Escolar sean supervisados anualmente por esta autoridad en las Unidades educativas que sufren de riesgo de emergencias y desastres.


[1] Ciclo de aprendizaje referenciado por David Kolvi.